Aunque países, empresas y personas esperan por el fin de la pandemia, para retomar la actividad presencial y reducir las prácticas digitales, todo parece indicar que comenzará una nueva etapa. Algunos la llaman phigital, pues convergen las experiencias on y off line. Si la pandemia aceleró la transformación digital de la empresa, esta nueva etapa será aún más exigente con este necesario cambio.

Abordar la transforma digital de la empresa es un cambio de paradigma. Tiene un impacto importante en la cultura y la organización de la empresa y por su puesto demanda una inversión. La ausencia de un plan claro ha llevado a muchas empresas al fracaso en el proceso de digitalización. Rodney Zemmel, líder global de McKinsey Digital, precisa:

“El objetivo de la transformación digital no es volverse digital. En realidad, es para generar valor para el negocio. Y tener una hoja de ruta clara, integrada y de arriba abajo de dónde está ese valor, es una de las mayores brechas entre las empresas que obtienen el valor total y las que obtienen algo que solo es la sombra del valor total”.

Por lo tanto, cómo abordar la transformación digital de la empresa y no fracasar en el intento es una preocupación real que puede ser amortiguada si se incorporan las siguientes variables en el plan de acción.

Consideraciones claves en la transformación de la empresa

1. Establecer un plan único y comunicarlo a toda la estructura

Los especialistas de McKinsey señalan que una de las principales razones de fracaso en muchos procesos de transformación digital es que los líderes tienen una idea, pero los equipos avanzan en otra dirección.

Es por ello, que es fundamental, que el liderazgo diseñe un plan único sobre cómo abordar la transformación digital, cuáles son los cambios que se deben incorporar en la cultura y la organización de la empresa, y cuáles son los nuevos negocios digitales que se van a estructurar e implementar. Ese plan debe ser compartido y comunicado a los cuadros gerenciales medios y al resto de los equipos.

2. Precisar cuál es el valor esperado

La transformación digital de la empresa no debe estar enfocada en la adquisición de un software o en el diseño de la página web del negocio. Incluye estos aspectos y va más allá.

Esta transformación tiene que apuntar hacia la creación de valor desde el entorno digital. Esto quiere decir que la empresa tiene que diseñar e implementar nuevas propuestas de valor digitales, y como toda propuesta de valor, debe haber una estimación de ventas y rentabilidad.

También existe la opción que en vez de crear nuevos modelos de negocios digitales, se adapte el tradicional a la versión en línea. Es una opción válida, que debe incluir igualmente objetivos a alcanzar, adopción e implementación de tecnología y capacitación del talento humano.

3. Evaluar el impacto económico

La evaluación del impacto económico de la transformación digital de la empresa incluye tanto la inversión en sistemas, equipos y capacitaciones; como la estimación de ventas y rentabilidad que se espera conseguir de los nuevos modelos digitales.

Esta evaluación, según los expertos de McKinsey, si no apunta al menos a 15 o 20 por ciento de las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización general de la empresa, difícilmente se le puede considerar una transformación. Por lo tanto, será difícil mantener el enroque organizacional en torno a ella. 

4. Capacitar al talento

Por supuesto, toda transformación dentro de la empresa implicará capacitar al talento para que aprendan a sacar el máximo provecho de cualquier implementación de tecnología. Esta formación incluso va más allá del uso rudimentario de nuevos software o equipos, si no que también contempla un cambio de mentalidad frente al potencial que tiene la adopción de tecnologías.

Esto es especialmente importante porque la capacitación del talento tiene que incidir en la transformación de la cultura de la empresa. Los equipos deben asimilar la importancia y el valor del empleo de sistemas y datos en su jornada diaria.  

5. Evaluar la renovación del equipo humano

Es probable que para iniciar la transformación digital de la empresa se tengan que incorporar nuevos talentos dentro de la organización. Cargos ejecutivos como el CIO (Chief Information Officer o director de Informática) y el CTO (Chief Technology Officer o director de Tecnología) son cruciales.

Mientras el CIO mejora los procesos internos de la empresa, el CTO se enfoca en mejorar la eficiencia tecnológica de los productos o servicios que son ofrecidos al cliente. Juntos son los que hacen realidad el plan de transformación digital. Otra opción es que la empresa contrate a un consultor que apuntale el proceso junto con los equipos internos. 

Finalmente, la transformación digital de la empresa incluye comprender y aplicar nuevas herramientas como Business Intelligence , Business Analytics, Big Data y Data Science. Son temáticas de vanguardia que forman parte del programa ejecutivo de ESPAE. Para más información, consulta aquí.


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